¡Andá! ¡Mi jefe tie' compatencia en er negosio de las frutas. ¡Ja, Ja, Ja,! ¡No le va a gustar na' de na', que lo digo yo, el Melquíades.
Perdone usté señorito caballero de la cruz, es que mi amo e muy sabio y practica aquello de que ¡Cada día gallina, amarga la cocina! No hay frutas pa' usté.